Paso de Cristo

El paso del Santísimo Cristo de la Humildad es de estilo rococó, obra del tallista D. José Carlos Rubio Valverde. Fue estrenado en 2002 y terminó de completarse en 2010. El paso es de madera oscura, con detalles en madera de color naranjo que le otorgan elegancia al conjunto. Se compone de dos cuerpos diferenciados, canasto y respiraderos. El canasto es de lineas rectas que sirven de descanso al espectador, alternadas se encuentran cuatro cartelas de forma curva que, junto a con las esquinas dan fuerza al diseño. A su vez, en cada costero hay dos capillas que albergan los Cuatro Evangelistas, obra del imaginero D. Manuel Luque Bonilla.

En las cartelas se resume la historia de la Hermandad. En el frente se encuentra la Cruz de Santiago, primer escudo y actual emblema de la Hermandad, en los costeros están los escudos San Ildefonso, feligresía en la que se fundó la Hermandad, y el de Cristo Rey, actual sede canónica. En la trasera se ubica el escudo del Excmo. y Rvdmo. Sr. Dr. D. Félix Romero Mengíbar, obispo que aprobó nuestros primeros estatutos. El canasto se corona con los candelabros que iluminan al Señor con 38 puntos de luz, distribuidos cinco en cada uno de los dos candelabros costeros y siete en los candelabros de las esquinas.

Calavera.

El Santísimo Cristo de la Humildad se eleva en un monte de flores de estatice y cardos, signo de humildad y sufrimiento. A los pies de la Cruz una calavera, recuerdo de la tradición de que en el Gólgota está enterrado Adán sobre cuya calavera cayeron gotas de la Sangre de Cristo resucitándolo a la vida eterna.

Los respiraderos siguen la factura del canasto, elementos planos que pierden su monotonía con las lineas marcadas en el baquetón en dos planos, uno interior y otro exterior. En el centro de cada respiradero se encuentran pinturas de Santos relacionados con la Hermandad. El Apóstol Santiago, cuya Cruz es nuestro emblema; San Francisco de Asís, inspiración para nuestra túnica y austeridad; San Eufrasio, primer obispo y patrón de nuestra diócesis. En el frente, se ubica el escudo de las Esclavas de Santísimo Sacramento y la Inmaculada, conmemorando el año de la Eucaristía de 2005 y la estrecha relación de la Hermandad con la comunidad religiosa de San Clemente. Del baquetón emergen cuatro espectaculares maniguetas talladas.

El llamador tiene un detalle mariano, una Inmaculada, símbolo de la profunda devoción de los Hermanos del Silencio a la Madre de Dios, haciendo realidad el lema: A Jesús a través de María.

Los faldones del paso son obra del bordador cordobés D. Rafael Jódar González, realizados en oro fino sobre terciopelo azul noche con un diseño de hoja rocalla en consonancia con la talla del paso. Representan la profesión de fe de todos los cristianos, y que los Hermanos del Silencio realizan momentos antes de realizar Estación de Penitencia cada Martes Santo: Creo en Dios Padre/Creo en Jesucristo, su único Hijo/Creo en el Espíritu Santo/Creo en la Santa Iglesia Católica.

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