Paso de Palio

Un proyecto de Hermandad

El paso de palio de María Santísima Madre de Dios nació con la llegada de María Santísima Madre de Dios a finales del año 2013. Tras entrar en contacto con el bordador D. Jesús Rosado Borja, autor de la saya de bendición de nuestra Virgen, la relación de la Hermandad con él se fue afianzando, de modo que acordamos que diseñara un paso de palio para nuestra Hermandad. Finalmente, el 23 de enero de 2016, D. Jesús Rosado Borja nos presento un boceto realizado con la colaboración de D. Rafael de Rueda Burrezo. Diseño aprobado por unanimidad por los Hermanos en la Asamblea General Extraordinaria celebrada el 4 de junio de 2016.

Cualquier donativo en cualquier cantidad se puede ingresar en la cuenta que la Hermandad ha abierto a tal efecto en Caja Rural de Jaén ES47 3067 0036 8123 0708 8126, domiciliando el pago de una cuota periódica completando la correspondiente orden de domiciliación o consultando con cualquier miembro de Junta Directiva.

ORDEN DE DOMICILIACIÓN SEPA – PALIO

El paso de palio presenta unas dimensiones de 3,45 m de largo, 2,35 m de ancho y 4,80 m de alto. Esta realizado en estilo manierista, predomina el dorado, la plata y el negro. En el mismo, destaca la imagen de María Santísima Madre de Dios, situada en posición central y elevada sobre todos los elementos que decoran el paso. El manto de la dolorosa será corto y caerá a la altura aproximada del baquetón, de modo, que no sobresale de la vertical del paso. Entorno a María, se disponen todos los elementos de iluminación y decoración del paso, en perfecta simetría y equilibrio. Todo ello, bajo un palio de terciopelo negro decorado con elementos plateados y dorados.

Carpintería y talla

La parihuela es de madera, consta de seis trabajaderas para el trabajo de treinta costaleros. La carpintería del paso fue realizada por el astigitano D. Francisco Rosado Borja, siendo un trabajo muy cuidado y de gran calidad. Sigue fielmente la estructura ideada en el boceto. Consta de un pequeño canasto que parte de la mesa y sobre el que esta ubicada la peana de grandes dimensiones. Tanto el canasto como la peana están esmaltados en negro por la fabricanía de la Hermandad. Tanto el cuerpo de la crestería como el baquetón, alternan con espejos rectangulares y redondos en casetones. El baquetón además, presenta cuatro cartelas en las que aparecerán leyendas marianas.

La talla del paso esta completa, con la realización de la parte superior de la crestería, el baquetón y las tres magnificas cartelas de la peana. Todo tallado muy finamente y con gran calidad. En el futuro, las partes talladas serán doradas con pan de oro.

Varales

En los varales encontramos la misma gama cromática que en el resto del paso en aras de conseguir un mismo lenguaje visual con modelos de tonalidades negras, metálicas plateadas y doradas. Siendo realizados en Córdoba utilizando diversas técnicas como grabado, fundición, ebanistería o torneado de la madera.

Los varales son doce disponiéndose seis en cada costero del paso equidistantes entre ellos. El paso sigue la proporción cordobesa, estudiada por el arquitecto Rafael de la Hoz Arderius (1924-2000). Por ello, la altura de los varales es de 2,91 m y la sección del cañón es de 3 cm que les confiere una apariencia más esbelta de una innegable elegancia. Se dividen en siete partes separadas por unos nudetes de 42 mm; cada parte a su vez se divide en tres separadas por anillos. El tubo del varal es plateado, los nudetes son dorados con piedras ovales color turquesa de 6×4 mm. Los anillos también son dorados.

Los basamentos son cilíndricos, de color ébano con cuarterones decorados por costillas dobles doradas y elementos manieristas en cabujones, siendo sus medidas de 11,5×17 cm. Presentan dos anillos dorados en uno de los cuales aparece la leyenda Mater Dei ora pro nobis (Madre de Dios ruega por nosotros) y en el otro Regina sine labe Concepta (Reina sin pecado concebida) además de un texto relacionado con los donantes del varal.

Los varales obedecen a dos tipologías. Ocho son de corte tradicional, mientras que los cuatro centrales disponen de dos tulipas renacentistas cada uno. Este tipo de iluminación ha sido rescatada del pasado, cuando muchos pasos no llevaban las candelerías actuales y que con los años fueron desapareciendo. Están decorados en la técnica del grabado, enmarcándose en época y estilo.

La antífona mariana Ave Regina Caelorum (Salve Reina de los Cielos) articula la decoración de los varales. Esta es la antífona que se utiliza desde la Fiesta de la Presentación en el Templo hasta el Miércoles Santo. Aparece grabada en la parte central de cada sección. Por lo que se puede leer desde la parte superior a la inferior del asta.

Ave, Regina Caelorum,
Ave, Domina Angelorum:
Salve, radix, salve, porta
Ex qua mundo lux est orta:
Gaude, Virgo gloriosa,
Super omnes speciosa,
Vale, o valde decora,
Et pro nobis Christum exora.
V. Dignare me laudare te, Virgo sacrata.
R. Da mihi virtutem contra hostes tuos.
Oremus: Concede, misericors Deus, fragilitati nostrae praesidium: ut, qui sanctae Dei Genitricis memoriam agimus; intercessionis eius auxilio, a nostris iniquitatibus resurgamus. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen.

Las partes de cada sección que escoltan el texto de la antífona están decorados por lacerias. Las superiores con reminiscencias mudéjares en las que aparece el monograma de María Reina (Encíclica Ad Caeli Reginam, Papa San Pio XII, 1954). Las inferiores de estilo manierista, en las que aparece la estrella de la mañana (María es la luz del alba después de la que vendrá el sol que es Cristo Resucitado).

En estas mismas secciones aparecen también otros elementos que varían en cada tubo. Presentan distinto carácter: civil, eclesiástico y mariano. De carácter civil, es el escudo de la ciudad de Jaén. De carácter eclesiástico son  el escudo de D. Amadeo Rodríguez Magro, el escudo de la parroquia de Cristo Rey y la Cruz de Santiago. De carácter mariano son el corazón atravesado, el monograma MD y la jarra con azucenas.

El escudo de D. Amadeo Rodríguez Magro, obispo de Jaén en el momento en que se han realizado estos varales. Representa a la Diócesis de Jaén, simbolizando eclesialidad de la Hermandad como asociación pública de fieles de la Iglesia. El escudo de la parroquia de Cristo Rey, sede canónica de la Hermandad desde 1957. El escudo se compone de Crismón, monograma de la palabra Cristo en griego, acompañado de las letras griegas alfa y omega, que representan a Cristo como principio y fin de todas las cosas. La Cruz de Santiago representa a la Hermandad. Fue el primer escudo corporativo de la Hermandad, apareciendo en el actual. Los hermanos la llevan es su caperúz y en los estatutos aparece como símbolo de la Hermandad.

El corazón atravesado por una espada hace referencia a la profecía de Simeón que dijo a la Virgen que una espada atravesaría su corazón. Las letras M y D conforman un monograma que representa Mater Dei, Madre de Dios advocación de nuestra titular mariana. La jarra de azucenas nos recuérdala virginidad y la pureza de la María ya que tradicionalmente la azucena es una flor que se ha relacionado con la inocencia, la pureza y la virginidad.

Ánforas

Ánforas delanteras.

Las ánforas del paso de palio son de estilo manierista, realizadas en orfebrería por el taller Herpoplat, de la familia Porras Zamorano. Las cuatro ánforas de los costeros presentan elementos propios como el anagrama MD (Madre de Dios), el corazón atravesado por una espada de dolor y la Cruz de Santiago. Las piñas de flores metálicas son cónicas compuestas de calas, flores de la pasión, azucenas, amapolas y jazmines. Recuerdan a las antiguas flores de talco que solían engalanar las iglesias y conventos en los siglos XVIII y XIX, confiriendo un aspecto clásico al paso de palio.

Las dos ánforas delanteras son las más pequeñas, presentan unas galleras en el cuerpo inferior, esmaltes y querubines en el medio, y nuestra Cruz de Santiago en el superior. Por su parte, sus piñas son bicónicas y compuestas de azucenas.

Las ánforas de mayor tamaño se ubican en el centro de ambos costeros, escoltando la imagen de María. Presentan esmaltes en la base. Cabe destacar el cuerpo, formado por cuatro ángeles exentos que sostienen el cuerpo medio. En este, encontramos esmaltes y la oración Salve Regina grabada en latín. En el cuerpo superior volvemos a encontrar la Cruz de Santiago. Por último, las piñas de flores metálicas de estas dos ánforas son también bicónicas. Igualmente, están compuestas de calas, flores de la pasión, azucenas, amapolas y jazmines.

Iluminación

Farol de entrevaral.

Esta es de vital importancia al procesionar a oscuras gran parte del recorrido. La iluminación del palio gira en torno a cuatro grandes candelabros arbóreos. Son los elementos de mayor calado del paso. Se sitúan en las esquinas de la sobremesa del paso. En la realización de los mismos han variado con respecto al primer boceto. Los candelabros de cinco faroles pasan a presentar doce puntos de luz en dos niveles, cuatro superiores y ocho inferiores. Los puntos de luz se componen de tulipas de corte renacentista. Son de madera de color ébano en los que se intercalan elementos dorados de inspiración manierista. Presentan unas dimensiones de 145 cm de alto y 85 de ancho.

El primer y último entrevaral del paso están dispuestos cuatro faroles. Están realizados en madera de color ébano y elementos metálicos de época manierista bañados en oro con cabujones esmaltados. La caja del farol esta sustentada por cuatro columnas corintias y estriadas que recuerdan a las de la sacristía de la catedral de Jaén. Por encima de todo, el conjunto esta coronado por un sol en cuyo centro se dispone un corazón de cuarzo naranja atravesado por una espada plateada y del que florecen unas flores de coral chino.

Escoltando cada una de las ocho ánforas se presentan un total de dieciséis fanales. Están realizados con un cuerpo de ébano con esmaltes y unas esferas de coral rojo en las bases. Por su parte, están unidas al paso mediante cuatro garras de orfebrería.

Faldones

Los faldones del paso son de terciopelo negro decorados con estrellas metálicas de ocho puntas, símbolo de la resurrección de Cristo. En el centro de cada estrella se ubica una semiesfera de coral rojo. La decoración corrió a cargo de los diseñadores del paso y el equipo de fabricanía de la Hermandad.

Relicario

El relicario custodia la reliquia de San Josemaría donada a la Hermandad. Es de estilo manierista. La estructura forma un baldaquino de color ébano y dorado con decoración de filigrana plateada. El diseño es de Jesús Rosado y Rafael de Rueda. La orfebrería la realizaron los Hermanos Zamorano. La filigrana es obra de Marta Cruz Conde y la ebanistería de Juan Pérez.

Desde la Hermandad agradecemos siempre a Jesús, Rafael, Francisco, Cristóbal, Cándido y Álvaro su trabajo, esfuerzo y amabilidad con nosotros. Del mismo modo, a los donantes que están haciendo posible que una Hermandad como la nuestra pueda afrontar un proyecto de esta magnitud.

Te sueño entre varales
bajo un palio mecido por ángeles
entre la tierra y el aire
racheando muy despacito
con chicotás, como Tú,
tan elegantes que asombren
a las alturas celestiales
en un silente anochecer
de primavera impresionante.

María José Chica García. Pregón de la Semana Santa de Jaén 2017.

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